jueves, 1 de julio de 2010

LABORATORIO- GABRIEL ZAID

Me estudiaba
(su conejillo de indias)

Me excitaba
(su perro de Pavlov)

Me puso el pliegue de sus piernas
como un test de Róschsch.

Y vi temblar las tintas rojas
como la oscuridad gutural
de una garganta loca,
sordomuda, profética,
queriendo articular.

No hay comentarios: