martes, 7 de septiembre de 2010

Entre Irse y Quedarse-Octavio Paz


Entre irse y quedarse duda el día,
enamorado de su transparencia.

La tarde circular es ya bahía:
en su quieto vaivén se mece el mundo.

Todo es visible y todo es elusivo,
todo está cerca y todo es intocable.

Los papeles, el libro, el vaso, el lápiz
reposan a la sombra de sus nombres.

Latir del tiempo que en mi sien repite
la misma terca sílaba de sangre.

La luz hace del muro indiferente
un espectral teatro de reflejos.

En el centro de un ojo me descubro;
no me mira, me miro en su mirada.

Se disipa el instante. Sin moverme,
yo me quedo y me voy: soy una pausa.

lunes, 30 de agosto de 2010

Espantapájaros-Oliverio Girondo

No sé,
me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible-
no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase,
tan locamente, de María Luisa.
¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?
¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo

y sus miradas de pronóstico reservado?
¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
volaba del comedor a la despensa.
Volando me preparaba el baño, la camisa.
¡María Luisa era una verdadera pluma!
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando,
de algún paseo por los alrededores!
Allí lejos, perdido entre las nubes,
un puntito rosado. "¡María Luisa! ¡María Luisa!"...
y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
para llevarme, volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia
que nos aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en una nube, como dos ángeles, y de repente,
en tirabuzón, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera...,
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes...
la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer una mujer etérea,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?
¿Verdad que no hay diferencia sustancial
entre vivir con una vaca o con una mujer
que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender
la seducción de una mujer pedestre,
y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando.

miércoles, 25 de agosto de 2010

PALABRA DE LA GRIEGA-FRANCISCO HERNÁNDEZ

NO ME GUARDES EN TU IMAGINACIÓN.
NO ME PIENSES.
TUS OJOS ESTÁN LLENOS DE ÉSPLENDIDA PONZOÑA.
NO ME MIRES.
QUE MI SALIVA TE INUNDE LA GARGANTA.
NO ME ASFIXIES.
DEJA DE AGUSANAR MI MENTE CONFUNDIDA.
NO ME PUDRAS.
GUARDA MIS INCISIVOS EN UNA CAJA DE PLATA
PERO NO TE ARRODILLES ANTE SUS RESPLENDORES.
NO ME RECES.
QUE MIS ROPAJES NO SIRVAN DE VELAMEN
A LOS NAVÍOS SIN PATRIA.
NO ME RASGUES.
QUE MIS COÁGULOS NO VIVAN EN TUS UÑAS
NI EN LOS NUDILLOS QUE DERRIBAN TEMPLOS.
NO ME MALDIGAS.
EN LA HERIDA LA SAL HALLE SU SUERTE.

DEFINITIVAMENTE JUEVES-Waldo Leyva

Quiero que el veintiuno de agosto
del año dos mil diez,
a las seis de la tarde como es hoy,
pases desnuda atravesando el cuarto
y preguntes por mí.
Si estoy, pregunta, y si no existo,
o si me he extraviado en algún lugar de la casa,
de la ciudad, del mundo,
pregunta igual, alguien responderá.
El primero de enero del año dos mil uno será lunes
pero el veintiuno de agosto de la fecha indicada
tiene que ser definitivamente jueves
y el calor, como hoy, agotará las ganas de vivir.
Las calles serán las mismas para entonces,l
os flamboyanes de efe y trece seguirán floreciendo,
muchos amigos no estarán
y el tiempo habrá pasado por la historia de la casa,
de la ciudad, de mi país, del mundo.
Quiero que el veintiuno de agosto, al despertar,
prepares la piel
el corazón
las ganas de vivir.

Waldo Leyva

lunes, 12 de julio de 2010

EL SINO DEL ESCORPIÓN-JOSÉ REVUELTAS

Ninguna maldición pesa sobre los escorpiones aparte la fatalidad de que todo el mundo los considere como tales, de modo que se ven en la necesidad de vivir bajo las piedras húmedas y entre las hendiduras de los edificios, en los rincones sin luz, una vida enormemente secreta y nostálgica , después de haber devorado dulce y lentamente a su madre. Ahí están los escorpiones, sin saber nada de sí mismos, mientras otros animales cuando menos tienen una vaga referencia de propio ser; pero los escorpiones no. En su tremendo mundo de sombras únicamente les está permitido mirar a sus semejantes, a nadie más. y una la enternecedora circunstancia de haber devorado a su madre les impide obtener la información que hubiese podido proporcionarles, respecto al mundo, alguien de mayor experiencia que ellos.
Al escorpión sus semejantes lo trastornan y lo hacen sufrir de un modo indecible porque, sobre todo, no sabe sí sus semejantes son diferentes a él en absoluto, no se le asemeja en nada, como suele ocurrir. Trata entonces de verse de algún modo y comprende que ninguna mejor forma de verse que la de ser nombrado. Pues él ignora cómo se llama y también que no puede ser visto por nadie.
Anhela al mundo. Trata de conocer a los otros seres de la naturaleza, en particular –ignorándolo– a los que menos lo quieren y menos lo comprenden. Se imagina que sería bello estar a su lado, servirles, adornarles la piel con su hermoso cuerpo de oro. Pero es imposible.
Así, sufre un sobresalto espantoso cuando, sobre la pared blanca –esa superficie lunar y ambicionada que tan enfermizamente le fascina–, se abate sobre él la percusión injusta y sin sentido, ya que no trataba de hacer mal a nadie. Su estupor no tiene límites: más bien muere de estupor antes de que lo aplasten, porque en cierta forma aquello le parece de una alevosía indigna de aquel ser a quien tanto deseaba observar, contemplar y tal vez amar, ¿por qué no?, si ese ser, que lo hace con otros, se dignara darle algún nombre a él, al pobre escorpión.
Nadie ha podido explicarle -por supuesto– que esa secreción suya es veneno. ¿Quién podría decírselo? Ningún otro animal, ningún otro ser viviente podría decírselo, ya que, al sólo verlo, sin averiguar sus intenciones, lo matan en seguida y aun él mismo muere, si nadie lo mata, después de hundir sus amorosas tenazas en cualquier cuerpo. (Él piensa que aquello es un simple acto amoroso, unas nupcias en que se comunica con el mundo y se entrega desinteresadamente, sin que cuente siquiera con la parte de suicidio inesperado que tal acto contiene.) De aquí que entre los escorpiones no pueda existir la tradición; ninguno puede decir a sus descendientes: no hagas esto o aquello, no salgas bajo la luz, no aparezcas en las paredes blancas, no te deslices, no trates de acariciar a nadie, pues ninguno de ellos ha vivido para contarlo. Sufren de tal suerte la más increíble soledad, sin saber cuando menos que son bellos. Aparecen, cuando lo hacen, tan sólo por curiosidad de sí mismos: es el único ser de la naturaleza al que se le está prohibido ser Narciso y sin embargo se empeña en verse, porque nadie se ve si no lo han visto, ni cuando, si lo ven, muere.

viernes, 9 de julio de 2010

DE ALGÚN TIEMPO A ESTA PARTE- JOSÉ EMILIO PACHECO

V

De algún tiempo a esta parte, las cosas tienen para ti el sabor acre de lo que muere y de lo que comienza. Áspero triunfo de tu misma derrota, viviste cada día con la coraza de la irrealidad. El año enfermo te dejó en rehenes algunas fechas que te cercan y humilla, algunas horas que no volverán pero que viven su confusión en la memoria.

Comenzaste a morir y a darte cuenta de que el misterio no va a externarse nunca. El despertar en un bosque de hallazgos, un milagro que recupera lo perdido y que destruye lo ganado. Y un día futuro, una miseria que te encuentra solo: inventando y puliendo tus palabras.
Caminas y prosigues y atraviesas tu historia. Mírate extraño y solo, de algún tiempo a
esta parte.


SILVIA MOLINA

El olvido era un buen presagio, una señal de agotamiento, la traza definitiva de que ese amor estaba agonizando.
***

Actuaba con tanta libertad dentro de la comedia, que la mentira parecía verdad.

TRAYECTORIA DEL POLVO-ROSARIO CASTELLANOS

Nací en la misma hora en que nació el pecado y como él, fui llamada soledad. Gemelo es nuestro signo y no hay aguas lustrales capaces de borrar lo que marcaron los hierros encendidos en mi frente.

LA LEY DEL AMOR-LAURA ESQUIVEL.

¿Cuándo mueren los muertos? Cuando uno los olvida. ¿Cuándo desaparece una ciudad? Cuando no existe más en la memoria de los que la habitaron. ¿Cuándo se deja de amar? Cuando uno empieza a amar nuevamente. De eso no hay duda.

miércoles, 7 de julio de 2010

LA POESÍA-OCTAVIO PAZ

Llegas, silenciosa, secreta,
y despiertas los furores, los goces,
y esta angustia
que enciende lo que toca
y engendra en cada cosa
una avidez sombría.

El mundo cede y se desploma
como metal al fuego.
Entre mis ruinas me levanto,
solo, desnudo, despojado,
sobre la roca inmensa del silencio,
como un solitario combatiente

Verdad abrasadora,
¿a qué me empujas?
No quiero tu verdad,
tu insensata pregunta.
¿A qué esta lucha estéril?
No es el hombre criatura capaz de contenerte,
avidez que sólo en la sed se sacia,
llama que todos los labios consume,
espíritu que no vive en ninguna forma
mas hace arder todas las formas. Contra invisibles huestes.

Subes desde lo más hondo de mí,
desde el centro innombrable de mi ser,
ejército, marea.
Creces, tu sed me ahoga,
expulsando, tiránica,
aquello que no cede
a tu espada frenética.

Ya sólo tú me habitas,
tú, sin nombre, furiosa substancia,
avidez subterránea, delirante.

Golpean mi pecho tus fantasmas,
despiertas a mi tacto,
hielas mi frente,
abres mis ojos.

Percibo el mundo y te toco,
substancia intocable,
unidad de mi alma y de mi cuerpo,
y contemplo el combate que combato
y mis bodas de tierra.

Nublan mis ojos imágenes opuestas,
y a las mismas imágenes
otras, más profundas, las niegan,
ardiente balbuceo,
aguas que anega un agua más oculta y densa.
En su húmeda tiniebla vida y muerte,
quietud y movimiento, son lo mismo.

Insiste, vencedora,
porque tan sólo existo porque existes,
y mi boca y mi lengua se formaron
para decir tan sólo tu existencia
y tus secretas sílabas, palabra
impalpable y despótica,
substancia de mi alma.
Eres tan sólo un sueño,
pero en ti sueña el mundo
y su mudez habla con tus palabras.
Rozo al tocar tu pecho
la eléctrica frontera de la vida,
la tiniebla de sangre
donde pacta la boca cruel y enamorada,
ávida aún de destruir lo que ama
y revivir lo que destruye,
con el mundo, impasible
y siempre idéntico a sí mismo,
porque no se detiene en ninguna forma
ni se demora sobre lo que engendra.L

lévame, solitaria,
llévame entre los sueños,
llévame, madre mía,
despiértame del todo,
hazme soñar tu sueño,
unta mis ojos con aceite,
para que al conocerte me conozca.

MORIR ES RETIRARSE, HACERSE A UN LADO-JAIME SABINES

Morir es retirarse, hacerse a un lado,
ocultarse un momento, estarse quieto,
pasar el aire de una orilla a nado
y estar en todas partes en secreto.

Morir es olvidar, ser olvidado,
refugiarse desnudo en el discreto
calor de Dios, y en su cerrado
puño, crecer igual que un feto.

Morir es encenderse bocabajo
hacia el humo y el hueso y la caliza
y hacerse tierra y tierra con trabajo.

Apagarse es morir, lento y aprisa,
tomar la eternidad como a destajo
y repartir el alma en la ceniza.

TE QUIERO PORQUE TIENES-JAIME SABINES

***

Soy una cicatriz que ya no existe,
un beso ya lavado por el tiempo,
un amor y otro amor que ya enterraste.
Pero estás en mis manos y me tienes
y en tus manos estoy, brasa, ceniza,
para secar tus lágrimas que lloro.

¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras
me dirás que te amo? Esto es urgente
porque la eternidad se nos acaba.
Recoge mi cabeza. Guarda el brazo
con que amé tu cintura.

TÚ TIENES LO QUE BUSCO, LO QUE DESEO, LO QUE AMO-JAIME SABINES

Tú tienes lo que busco, lo que deseo, lo que amo,
tú lo tienes.
El puño de mi corazón está golpeando, llamando.
Te agradezco a los cuentos,
doy gracias a tu madre y a tu padre,
y a la muerte que no te ha visto.
Te agradezco al aire.
Eres esbelta como el trigo,
frágil como la línea de tu cuerpo.
Nunca he amado a una mujer delgada
pero tú has enamorado mis manos,
ataste mi deseo, cogiste mis ojos como dos peces.
Por eso estoy a tu puerta, esperando.

domingo, 4 de julio de 2010

MUERTE EN EL FRÍO-XAVIER VILLAURRUTIA


Cuando he perdido toda fe en el milagro,
cuando ya la esperanza dejó caer la última nota
y resuena un silencio sin fin, cóncavo y duro;

cuando el cielo de invierno no es más que la ceniza
de algo que ardió hace muchos, muchos siglos;

cuando me encuentro tan solo, tan solo,
que me busco en mi cuarto
como se busca, a veces, un objeto perdido,
una carta estrujada, en los rincones;

cuando cierro los ojos pensando inútilmente
que así estaré más lejos
de aquí, de mi, de todo
aquello que me acusa de no ser más que un muerto,

siento que estoy en el infierno frío,
en el invierno eterno
que congela la sangre en las arterias,
que seca las pabras amarillas,
que paraliza el sueño,
que pone una mordaza de hielo a nuestra boca
y dibuja las cosas con una línea dura.

Siento que estoy viviendo aquí mi muerte,
mi sola muerte presente,
mi muerte que no puedo compartir ni llorar,
mi muerte de que no me consolaré jamás.

Y comprendo de una vez para nunca
el clima del silencio
donde se nutre y perfecciona la muerte.
Y también la eficacia del frío
que preserva y purifica sin consumir como el fuego.

Y en el silencio escucho dentro de mí el trabajo
de un minucioso ejército de obreros que golpean
con diminutos martillos mi linfa y mi carne estremecidas;

siento cómo se besan
y juntas para siempre sus orillas
las islas que flotaban en mi cuerpo;

cómo el agua y la sangre
son otra vez la misma agua marina,
y cómo se hiela primeroy luego se vuelve cristal
y luego duro mármol,
hasta inmovilizarme en el tiempo más angustioso y lento,
con la vida secreta, muda e imperceptible
del mineral, del tronco, de la estatua.

RÁFAGAS-GABRIEL ZAID

…Te reías,
mientras yo deseaba tus huesos
blancos, como una carcajada
sobre el incierto fin del mundo.

ALABANDO SU MANERA DE HACERLO-GABRIEL ZAID

¡Qué bien se hace contigo, vida mía!

Muchas mujeres lo hacen bien
pero ninguna como tú.

La Sulamita, en la gloria,
se asoma a verte hacerlo.


Y yo le digo que no,
que nos deje, que ya lo escribiré.

Pero si lo escribiese
te volverías legendaria.

Y ni creo en la poesía autobiográfica
ni me conviene hacerte propaganda.

sábado, 3 de julio de 2010

AMADA MADRUGADORA-GABRIEL ZAID

¡Ay, paraíso perdido!
Hay que cerrar los ojos para verte.
y refugiarse en este sueño
que no perdonan.

PRUEBA DE ARQUÍMEDES-GABRIEL ZAID

Si te hundiera en una tina,
vería el volumen que desplazas.
Si te colgara de un pie,
hasta qué punto eres un bulto.

Estoy perplejo porque eres.
Porque eres eso, eso y más que eso.
¿Acabaré de entenderte?
Te muerdo y sólo te desprendo un grito.
¿Dónde está el alma, dicen los cirujanos?
¿Quién eres tú, digo yo?

Me fui de bruces por el brocal de tus ojos.
No tenía fondo.

FELICES POR LA CALLE-GABRIEL ZAID

Un brazo nada más no es cosa mala
si ves que el otro se convierte en ala.

Y para qué dos pies, no es cosa buena,
si a cuatro viva el alma suena.

Tener mil pares de ojos para ver-
te-ver-te-ver-te-ver.

Y dos espaldas para tanta genteque sueña, pero sigue la corriente.

ALUCINACIONES-GABRIEL ZAID

Él vio pasar por ella sus fantasmas.
Ella se estremeció de ver en él sus fantasmas.

Él no quería perseguir fantasmas.
Ella quería creer en sus fantasmas.

Montó en ella, corrió tras sus fantasmas.
Ella lloró por sus fantasmas.

jueves, 1 de julio de 2010

LABORATORIO- GABRIEL ZAID

Me estudiaba
(su conejillo de indias)

Me excitaba
(su perro de Pavlov)

Me puso el pliegue de sus piernas
como un test de Róschsch.

Y vi temblar las tintas rojas
como la oscuridad gutural
de una garganta loca,
sordomuda, profética,
queriendo articular.

LAS PAREDES OYEN- GABRIEL ZAID

Rechina levemente.
Insiste, como un grillo
en la noche. Crece
sobre el tic tac
que me despierta.

No es el vacío,
pitonisa olvidada
de una señal de radio
sonámbula.

VIVE SOLA, ESTÁ SOLA.
INDESCIFRABLE Y TRISTE,
REPASA SU MISTERIO.

CANCIÓN- GABRIEL ZAID

En unos ojos abiertos,
olvidado, me di alcance.
Hoy me esquivan y no sé
ni perderme, ni encontrarme.

CANCIÓN DEL SEGUIMIENTO- GABRIEL ZAID



NO SÉ QUIÉN SOY NI LO QUE DIGO
PERO VOY Y TE SIGO

LO QUE PASA- GABRIEL ZAID


Tu cuerpo, el mundo, corre.

mis ojos, el mundo, también.

Nadie ama dos veces con los mismos ojos.

Contemplar: confluir.

miércoles, 30 de junio de 2010

HERMANN BELLINGHAUSEN

La ciudad sin ti
que tiempo tan corto es siempre

se borran los pálidos oxígenos
a cambio de cualquier veneno

Te espero y no te espero
¿Cómo esperarte si acabó el tiempo?

lo devoras com hiena

tu carcajada me pisotea

Maldita mil veces bendita
seas

CADENA PERPETUA- HERMANN BELLINGHAUSEN

Elegí el camino de perderla
como si la vida tuviera un precio
y me correspondiera pagar los meses de felicidad
con años de nostalgia vencida
***
Somo animales que repiten
una y otra vez
la misma historia,
reencarnaciones idénticas
condenadas a ser tal cual
hasta el fin de los tiempos
si acaso alguna vez terminan

PEZ AL ALBA- HERMANN BELLINGHAUSEN

Qué puedes hacer cuando has desatado todas
las fuerzas que acechan al fondo negro y rojo
de ESA PATRAÑA ENTRAÑA
QUE ALGUNA VEZ LLAMASTE CORAZÓN

Su trazo cartográfico a medio pecho
la calle que caminas da un mercado
fuera de control

A QUIÉN DIRÁS AHORA TUS SENTIMIENTOS A SU NUDO
EN TU GARGANTA
SIN ASFIXIARTE
NI RENDIR EXPLICACIONES


VISITA- HERMANN BELLINGHAUSEN


Borras la carne entre pliegues
yaces y haces lo que debes
vas al salto y allí, desde lo alto
te meces, me estremeces no sé cuántas veces
Me cometes, soy el crímen que acometes
alzas cal de sombra
gruñes sin vértigo, azuelas, me enrojeces
tu boca desciende al cuello
el pecho, recuestas labios en mi vientre
braman tu O por lo redondo
prontitud acuática allá, tu página abierta


Yaces y haces lo que debes
me conmueves.

Eternal Sunshine of the Spotless Mind Music Video

DE UNA VEZ - HERMANN BELLINGHAUSEN

Abre al talero cálido
el polen restante

guárdalo lejos
arde en su desdén la misma indiscreción enamorada
que lo creó

sé fiel a su inocencia
su infamia

dentro de él
por última vez
déjate arder

La agua y el fuego en mí de paces tratan;
y amigos son, por ser contrarios míos;
y los dos, por matarme, no se matan.

Francisco Quevedo

lunes, 28 de junio de 2010

ENTRE PAIROS Y DERIVAS- FERNANDO DELGADILLO



Te he venido suponiendo
en todos los días que me faltan
tal cual si, pudiera verlos
como son.

Sólo quiero resumirte
que al principio te pensaba
y que hoy contemplo en ti
la costa a donde voy.

Si te cuento que esta unión
de dulce y sal me sujetó
y otras cosas parecidas
que me envuelven y me dan
de imaginar.

Es que me deleito tanto
escuchándome inventarte
en mi prisiónes mi sueño preferido y
no quisiera un día notar que este encuentro
no me sucedió jamás.

A mí que vuelvo a amanecer
para tu aliento, muchas más veces
de las que hubiera confesado ayer.
Que despido al sol poniente
cuando he contemplado el siempre
de tus ojos y por fin comienzo a ver.

Que estoy dejando de callar que te amo
que me detienes la respiración
que atraen mi vida tus puertos tiranos
a donde siempre apuntó mi amante embarcación.

Mi existencia el pescador
que a diario le tendió a la vida
sus resplandecientes redes de ultramar
donde arde el astro poeta
que se ilumina a sí mismo
y viaja y sueña en su eterna senda solar
lugar de brisa, oleaje y días añiles
que siempre estaban conduciendo a ti.
Que siempre fueron signos invisibles
cursos intrazables a través de mí.

Toma el timón de mi barca
y el oriente de mis velas.
En tu tierra firme dame una señal
se mi faro por las noches
déjame arar con mi quilla en tus arenas
remontar tu manantial.

Si aguas adentro en tus labios me pierdo y
no me es posible llegar a volver.
Me internaré en tus senderos secretos
a explorar tus fuentes, tus selvas tu sed.

Entre Pairos y derivas
por los mares de mi vida
hoy me veo siempre bogando a ti.

EL DESEO POSTERGADO- MARIO BOJÓRQUEZ


IX

Ninguno podrá jamás decir de ti

tuve su mano franca junto a la mía estrechando el deseo

haciendo de una fuerza común un compartido sueño

si alguien te vio no supo nunca el color de tus ojos

la vena matriz de tu corazón

apenas diste un paso para retroceder

y un geSto que causaba bondad se congeló en tu boca

y de tu lengua sólo saltó un desflorado ramo de pétalos insomnes

que dejaba al oído siempre un olor

pero NUNCA UNA PALABRA CLARA.

EL DESEO POSTERGADO- MARIO BOJÓRQUEZ

Así como no vuelve el día

a girar en sus goznes las horas ya
pasadas

y en lo alto su sol habrá de
descender

hasta perderse

así te perderás

Así te perderás como se pierde

el perfume en el aire que siempre sopla fuerte

te perderás de un modo tab terrible

que ni a tus ojos podrás reconocer tu propia piel

ni tus oídos escucharán tu voz

como si fuera otro ese que hablan en tí

ni aún tu sangre

responderá en el pálpito

y la lengua pronunciará

un idioma que hasta hoy te es desconocido

Que no te aflija

NADA SE PIERDE CON PERDERTE

viernes, 25 de junio de 2010

ARTE CION LEGO














































CASIDA DEL ODIO- MARIO BOJÓRQUEZ


IV

TODOS tenemos una

partícula del odio.


Y nuestros corazones

que fueron hechos para albergar amor

retuercen hoy sus músculos, bombean

los jugos desesperados de la ira.

y nuestros corazones

otro tiempo tan plenos

contraen cada fibra

y explotan.

VI

Todos tenemos una partícula de

odio

y cuando el índice se agita señalando con fuego

cuando imprime en el aire su marca de lo infame

cuando se erecta pleno falange por falange

¡Ah! qué lluvia de ácidos reproches

qué arduos continentes se contraen.

El gest, el ademán, la mueca

el dedo acusativo

y la uña

¡ay! la uña

corva rodela hincándose en el pecho.

VII

Todos tenemos al que reprocharle al mundo

su inexacta porción de placer y de melancolía

su pausada, enojosa, virtud de quedar más allá

en otra parte

donde nuestras manos se cierran con estruendo aferradas al aire de

la desilusión; su también, por qué no, circunstacia de borde, de

extrema lasitud, de abismo ciego; su inoportunidad, sus prisas.

VIII

Todos tenemos algo que decir de los demás

y nos callamos.

Pero siempre detrás de la sonrisa

de los dientes felices, perfectos y blanquísimos

en sueños destrozamos rostros, cuerpos, ciudades.

Nadie podrá jamás contener nuestra furia.

Somos los asesinos sonrientes, los incendiarios,

los verdugos amables.

(CODA)

En alguna parte de nuestro cuerpo

hay una alarma súbita

un termostato alerta enviando sus pulsiones

algo que dice:

ahora

y sentimos la sangre contaminada y honda a punto de saltarse por los

ojos, las mandíbulas truenan y mascan bocanadas de aire envenenado

y la espina dorsal, choque eléctrico, piano destrozado y molido por

un hacha y los vellos, las barbas y el escroto, se erizan puercoespín

y las manos se hinchan de amoratadas venas, el cuerpo sacude

convulsiones violetas y todo dura sólo, apenas, un segundo y una

última ola de sangre oxigenada nos regresa la calma.

ATRIOS- JAIR CORTÉS

Alguien superior a nosotros,
el fuego innombrable,
eterno,
nos odia.

Nos odia al amanecer
y nos lleva hacia la noche matadero.

Algo
o alguien
está odiándonos,
aquí mismo;
de lo contrario
no se explica este sufrimiento.

IMAGO PRIMA- ALÍ CALDERÓN

Pasarán las palabras, los adjetivos
e las construcciones
sintácticas
pero tú non pasarás, Señor, non.
Tú non pasarás.

jueves, 24 de junio de 2010

NOCTURNO ABANDONADO- GABRIEL ZAID


Me llega la secreta
zozobra que en el aire
deja ligeramente
una hoja caída.

La lucidez inerte
del parque abandonado,
y el agua que prosigue
en la fuente sonámbula.

Y sin embargo existes,
comunión, y nos mueves
en íntimas palabras
que entretejen el mundo.

MOVIMIENTO PERPETUO- AUGUSTO MONTERROSO


La vida no es un ensayo, aunque tratemos muchas cosas; no es un
cuento, aunque inventemos muchas cosas; no es un poema, aunque soñemos
muchas cosas. El ensayo del cuento del poema de la vida es un movimiento
perpetuo; eso es, un movimiento perpetuo.

miércoles, 23 de junio de 2010

QUE DETESTABLE AQUEL QUE LLORA EN PÚBLICO- ÁLVARO SOLÍS


Que detestable aquel que llora en público
Abundan en funerales o esquinas,
llorosas novias,
que sin decir palabra
esperan retener, ya al que desde antes,
y aún estando, se ha ido
y los niños que lloran en sus primeros días de kínder
sin saber que no se debe desperdiciar el llanto,
porque el amor reclamará esas lágrimas
y la muerte exigirá su cuota de dolor podrido
de dolor a sombra,
cuando el sepulturero comience
a cavar la poza de quien más se ama.

Que detestable aquel que llora de hambre
pidiendo dinero en una esquina
exhibiendo el brazo mutilado
tocando horriblemente la armónica
que llora de pena ante su mal sonido.

Yo prefiero la soledad de mi casa para llorar a gritos
enjuago mis lágrimas con Kleenex
me tiro a la cama, pataleo,
y hasta rompo algún tiliche
que hace tiempo no uso.

Lloro, sí lloro con elegancia
y mi dolor no es menos
de aquel que llora en público.

SANTIAGO CARBONELL









LA MANTIS RELIGIOSA - JOSÉ WATANABE


Mi mirada cansada retrocedió desde el bosque azulado por el sol
hasta la mantis religiosa que permanecía inmóvil a 50 cm. de mis ojos.
Yo estaba tendido sobre las piedras calientes de la orilla del Chanchamayo
y ella seguía allí, inclinada, las manos contritas,
confiando excesivamente en su imitación de ramita o palito seco.

Quise atraparla, demostrarle que un ojo siempre nos descubre,
pero se desintegró entre mis dedos como una fina y quebradiza cáscara.

Una enciclopedia casual me explica ahora que yo había destruido
a un macho
vacío.
La enciclopedia refiere sin asombro que la historia fue así:
el macho, en su pequeña piedra, cantando y meneándose, llamando
hembra
y la hembra ya estaba aparecida a su lado,
acaso demasiado presta
Y dispuesta.
Duradero es el coito de las mantis.

En el beso
ella desliza una larga lengua tubular hasta el estómago de él
y por la lengua le gotea una saliva cáustica, un ácido,
que va licuándole los órganos
y el tejido del más distante vericueto interno, mientras le hace gozo,
y mientras le hace gozo la lengua lo absorbe, repasando
la extrema gota de sustancia del pie o del seso, y el macho
se continúa así de la suprema esquizofrenia de la cópula
a la muerte.
Y ya viéndolo cáscara, ella vuela, su lengua otra vez lengüita.

Las enciclopedias no conjeturan. Ésta tampoco supone qué última palabra
queda fijada para siempre en la boca abierta y muerta del macho.
Nosotros no debemos negar la posibilidad de una palabra
de agradecimiento.

NOS SOBRAN LOS MOTIVOS-JOAQUÍN SABINA

Este adiós, no maquilla un “hasta luego”,
este nunca, no esconde un “ojalá”,
estas cenizas, no juegan con fuego,
este ciego, no mira para atrás.

Este notario firma lo que escribo,
esta letra no la protestaré,
ahórrate el acuse de recibo
estas vísperas, son las de después.

A este ruido tan huérfano de padre
no voy a permitirle que taladre
un corazón, podrido de latir
este pez ya no muere por tu boca
este loco se va con otra loca
estos ojos no lloran más por ti.

martes, 22 de junio de 2010

SIN TÍTULO- DAN TORRES

EL AMOR QUE ME JURATE- SILVIA MOLINA



Había postergado divertirme, dejar salir mis sentimientos con libertad; ilusionarme. Deseaba ser irresponsable y lo fui; aspiraba dar un orden distinto a la realidad que me asfixiaba, y se lo di; anhelaba inventar una historia que tuviera sus propias reglas, y la inventé; ansiaba representar un papel distinto del que me tocaba actuar, y lo represente.


NINGUNA ETERNIDAD COMO LA MÍA- ÁNGELES MASTRETTA

Me comprometo a vivir con intensidad y regocijo, a no dejarme vencer por los abismos del amor, ni por el miedo de que éste me caiga encima, ni por el olvido, ni siquiera por el tormento de una pasión contradecida. Me comprometo a recordar, a conocer mis yerros, a bendecir mis arrebatos, me comprometo a perdonar los abandonos, a no desdeñar nada de todo lo que me conmueva, me deslumbre, me quebrante, me alegre. Larga vida prometo, larga paciencia, historias largas. Y nada abreviaré que deba sucederme, ni la pena ni el éxtasis, para que cuando sea vieja tenga como deleite la detallada historia de mis días.

NO TODOS LOS HOMBRES SON ROMÁNTICOS- HÉCTOR HERNÁNDEZ

...Y es que para ellos escribir era buscar la severidad del lenguaje que reflejará la despiadada alternativa que la historia ofrecía a sus vidas. Escribir era espectacular, marcar y delimitar el ámbito de su herida incurable.
Y precisamente de esa intensidad de lo incurable nació la necesidad del remedio, curación que consistió en llamarlos románticos por lo que no eran, en creer que alguna vez encontraron el fantasma que decían buscar. Pero no todos los hombres son románticos, no, no todos encuentran está curación en la esperanza. Hay otros, otros que regresan a la herida para abrirla más, que regresan a su cuerpo para reconocer que no es su cuerpo, que regresan al lenguaje -a la literatura- para negar que alguna vez hubo paraíso.

lunes, 21 de junio de 2010

DESTINO- ROSARIO CASTELLANOS


Matamos lo que amamos. Lo demás
no ha estado vivo nunca.
Ninguno está tan cerca. A ningún otro hiere
un olvido, una ausencia, a veces menos.
Matamos lo que amamos. ¡Que cese ya esta asfixia
de respirar con un pulmón ajeno!El aire no es bastante
para los dos. Y no basta la tierra
para los cuerpos juntos
y la ración de la esperanza es poca
y el dolor no se puede compartir.

El hombre es animal de soledades,
ciervo con una flecha en el ijar
que huye y se desangra.

¡Ah! pero el odio, su fijeza insomne
de pupilas de vidrio; su actitud
que es a la vez reposo y amenaza.
El ciervo va a beber y en el agua aparece

el reflejo de un tigre.
El ciervo bebe el agua y la imagen. Se vuelve
- antes que lo devoren - ( cómplice, fascinado )
igual a su enemigo.

Damos la vida sólo a lo que odiamos.