Me desperté. Estaba sudando, algo había pasado en mi sueño, porque no era una pesadilla. Las pesadillas suelen doler, llenarte la cabeza de un miedo del que no puedes huir, pero eso que sentí sólo fue una sensación de malestar, también es cierto que me hizo despertar como suelen hacerlo las pesadillas.
He tenido todo tipo de pesadillas desde aquellas de las que despiertas llorando, no un llanto cualquiera, hablo de ese llanto que está cargado de un dolor genuino, y las más simples, ésas que sólo provocan un poco de escalofrío. Nada que distraiga la mente.
Abrí los ojos, aún no amanecía. Dentro del sueño supe que algo andaba mal, terriblemente mal. Salté y al abrir los ojos miré mi mano, justo como lo había hecho segundos antes de abrirlos y reconocer esa sensación de desagrado. Camina entre un grupo de gente, amigos mezclados de toda la vida, rostros y voces que no había dejado escapar y que por alguna razón aquella noche me hacían compañía. Todo el tiempo hubo sol, esa luz cálida de las cinco de la tarde que deja que algunas cosas brillen sin lastimar la vista. Estábamos haciendo un recorrido. Los edificios se mezclaron también, estaban esas casas que nunca he visto, las que siempre he querido recorrer y los lugares en los que he estado. Todo parecía corresponder. Era un día normal el que mi sueño quería imitar, hasta que el grupo tuvo que hacer una fila para avanzar, creí reconocer la silueta de la persona que iba guiándome, digo creí porque todo se fusiona, supe que no era quien yo creía ver por la forma en la que sujetó mi mano. Sí, todos nos tomamos de la mano para avanzar, cuando sujeté su mano sentí que algo no iba bien. Quise cerciorarme, entonces apreté su mano dos veces, no hubo respuesta. La silueta cambio, la voz era la misma, levanté la vista y la luz del sol me deslumbró.
Abrí los ojos. Miraba mi mano, sentí incertidumbre. Mi teléfono sonó. No tuve miedo, la melodía era un aviso de bienestar.
―Casi te quedas dormida, otra vez, dijo la voz.
No hubo necesidad de apretar su mano dos veces. Todo estaba bien.

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