miércoles, 23 de junio de 2010
QUE DETESTABLE AQUEL QUE LLORA EN PÚBLICO- ÁLVARO SOLÍS
Que detestable aquel que llora en público
Abundan en funerales o esquinas,
llorosas novias,
que sin decir palabra
esperan retener, ya al que desde antes,
y aún estando, se ha ido
y los niños que lloran en sus primeros días de kínder
sin saber que no se debe desperdiciar el llanto,
porque el amor reclamará esas lágrimas
y la muerte exigirá su cuota de dolor podrido
de dolor a sombra,
cuando el sepulturero comience
a cavar la poza de quien más se ama.
Que detestable aquel que llora de hambre
pidiendo dinero en una esquina
exhibiendo el brazo mutilado
tocando horriblemente la armónica
que llora de pena ante su mal sonido.
Yo prefiero la soledad de mi casa para llorar a gritos
enjuago mis lágrimas con Kleenex
me tiro a la cama, pataleo,
y hasta rompo algún tiliche
que hace tiempo no uso.
Lloro, sí lloro con elegancia
y mi dolor no es menos
de aquel que llora en público.
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1 comentario:
tu si k sabes k es la poesía....
esta poesia destroza, sangra jajajajjajajaja es neta o no?
resucita jajajaajaajaj
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