Y
en el asunto del correo: ‘Porque usted quería saber la verdad’. No sé, y de verdad que no lo sé. Me quedó
pensando si es de verdad lo que quiero o es lo que quieren que crea que quiero.
Por supuesto que no conozco el remitente y no pienso abrir el dichoso mensaje, ese que se cree el portador de la verdad.
Seguramente será uno de los tantos sitios de adivinación
que me andan rondando, y no entiendo por qué, pero últimamente me llega un
sinfín de correos de esa clase. Sí, a mí que me importa un carajo lo que me
tiene deparado el dichoso destino. No tengo tiempo para terminar de imaginarme
una salida cuando ya me andan achacando otra adivinación. ¿Será que es un
mensaje importante y me rehúso a verlo? ¿Sí? ¿Existe la remota posibilidad de que alguien esté tratando de poner sobre aviso?
Sacudo
la cabeza. Izquierda, derecha. Doble clic y adiós tentación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario