jueves, 14 de febrero de 2013

PENDIENTES



Se sienta a revisar los pendientes y entre un archivo y otro la verdad se asoma. Se da cuenta que ahí está, que quizás nunca se fue y comienza a burbujear adentro de su cuerpo esa sensación que le deja mal sabor en la boca.

No sabe exactamente en que momento comenzó a odiarlo. Sólo sabe de esa sensación que le va serpenteando por el cuerpo, que termina por inundarla y por más que quisiera disfrutarla no puede, porque ¿y si las lágrimas se asoman?, ¿y si mañana pasa algo y lo cambia todo? ¿y si la sorprende? ¡Por favor¡ No te mientas, siempre hace algo que te sorprende, lo que sea, pero te hace vibrar.Le gritas, pero ella sigue de pie.

Sabe que tu cuerpo ya no es su cuerpo, y sus sueños sólo son el reflejo de alguien más. ¿Qué gana con mentir? ¿de qué sirve decir que hoy soñó que te comías un pay, el más delicioso que jamás ha probado, sino no se atreve a contar sus otros sueños? De pronto se da cuenta que no se atreve a contar otras muchas cosas que quizás el tiempo se dedique a borrar, pero ¿de verdad le preocupa? No sabe nada acerca de nadie, ni de ella, entonces entiende que correr o tronarse los dedos es inútil.

Ella finge una vez más que el archivo no existe, regresa a la agenda y se dedica a revisar los otros pendientes. 

2 comentarios:

Carlos dijo...

Qué bueno que reactivaste tu blog. Es un gusto leerte.
Saludos.

Ivonne Vira dijo...

Me da gusto que sea de su agrado.